En la conocida historia de la multiplicación de los panes y los peces, Jesús toma una pequeña porción de comida y la convierte en provisión abundante para miles de personas hambrientas, dejando incluso canastas llenas de sobra. A través de este relato veremos cómo la compasión de Jesús, sumada a una fe sencilla que pone “poco” en sus manos, se transforma en un milagro que habla de generosidad, cuidado y esperanza para nuestras necesidades de hoy.